Quinta da Regaleira

La Quinta da Regaleira es uno de los monumentos más sorprendentes de la sierra de Sintra. Situada en el término del centro histórico de la villa, fue construida entre 1904 y 1910, en el periodo final de la monarquía.

Los dominios románticos antaño pertenecientes a la Vizcondesa da Regaleira fueron adquiridos y ampliados por el Sr. António Augusto Carvalho Monteiro (1848-1920) para fundar su lugar predilecto. Poseedor de una fortuna prodigiosa, que le valió el mote de “Montero de los millones”, asoció su singular proyecto de arquitectura y paisaje al genio creativo del arquitecto y escenógrafo italiano Luigi Manini (1848-1936), así como a la maestría de los escultores, canteros y talladores que habían trabajado con él en el Palace Hotel de Buçaco.

Hombre de espíritu científico, vastísima cultura y rara sensibilidad, notable bibliófilo, coleccionista juicioso y gran filántropo, dejó impreso en este libro de piedra la visión de una cosmología, síntesis de memoria espiritual de la humanidad, cuyas raíces se sumergen en la Tradición mítica lusa y universal. La arquitectura y el arte del palacio, de la capilla y demás construcciones se concibieron desde el punto de vista escénico en el contexto de un jardín edénico, en el que destaca la predominancia de los estilos neomanuelino y renacentista. El jardín, representación del microcosmos se revela a través de la sucesión de lugares empapados de magia y misterio. El paraíso se materializa en coexistencia con un inferius – un dantesco mundo subterráneo – al que el neófito sería conducido por el hilo de Ariadne de la iniciación.

Con estos escenarios se hace realidad la representación de un viaje iniciático, cual vera peregrinatio mundi, por un jardín simbólico en el que podemos sentir la Armonía de las esferas y escrutar la alineación de una ascesis de consciencia que viaja por las grandes epopeyas. En él se vislumbran referencias a la mitología, al Olimpo, a Virgilio, a Dante, a Camões, a la misión templaria de la Orden de Cristo, a grandes místicos y taumaturgos, los enigmas del Arte real y a la Magna Obra Alquímica. En esta sinfonía de piedra se revela la dimensión poética y profética de una Mansión filosofal lusa. Aquí se funden el cielo y la tierra en una realidad sensible, la misma que presidió la teoría de lo bello, de la arquitectura y de la música, que la concha acústica de la Terraza de los mundos celestes permite propagar por el infinito.

Quinta da Regaleira